
Perdón el off-topic de lo que vienen siendo el tema habitual del blog pero me apetecía compartir unas reflexiones sobre Spotify y su nuevo giro del freemium al premium.
Llevo todo el día leyendo por Twitter y Facebook gente quejándose de que ahora Spotify va a limitar más todavía el servicio gratuito para “forzar” a la gente a usar las opciones de pago.
Los que me conocen saben que no soy una persona de grandes lujos y que el dinero lo llevo bastante contado pero a mi sinceramente no me duele gastar 16 céntimos al día por poder usar Spotify en su opción Unlimited.
¿Qué son 16 céntimos? si nos vamos a las pesetas son 26,62 pesetas que eso cuando yo era un crío te daba para una bolsa de patatas fritas o para hacer una llamada local o quizás para una barra de pan pequeño (yo pasé del euro a la peseta con trece años).
Me hace gracia oír comentarios de gente que paga cantidades bastantes más grandes por tomarse una copa de garrafón o por entrar a un garito, esas mismas personas que me ven “raro” por gastarme el dinero en ir al cine “pudiendo bajarme las películas”, y ahora alzan la voz al cielo por tener que pagar cinco o diez euros al mes por Spotify.
Hay alternativas gratuitas (como Grooveshark) o también te puedes piratear la música pero Spotify es como Apple, estás pagando una comodidad y para mi en particular es calidad de vida.
A mi hace diez años me dicen que iba a haber una aplicación con casi toda la música del mundo mundial por la cuarta parte de lo que costaba un CD y con la posibilidad de compartir la música que te gusta con mis amigos y seguramente en aquella época le hubiera dicho “Chacho… no flotes” que traducido a castellano vendría a hacer estás flipando.
Estoy seguro que esta gente el día que llegue Netflix a España dirán “chacho… pagar diez euros al mes pudiendo ver las películas en Cinetube” pero claro… SPAIN IS DIFFERENT.
En resumen, llevo pagando Spotify más de año y medio con mucho gusto y pienso seguir haciéndolo.
NOTA: este post no está patrocinado por Spotify







