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Inter Ryanair (V): 20 de junio, batalla campal en Tempelhof

Tempelhof Squat

Sabía que ese sábado no iba a ser un día más de guiri, la verdad no todos los días se ocupa un aeropuerto acompañando a centenares de antisistema.

En La Palma no tenemos muchas manifestaciones multitudinarias, allí solo nos reunimos en masa para la bajada de la virgen y los carnavales.

Pillamos el metro y nos dirigimos a Tempelhof a eso de la media tarde.

Para quién no conozca un poco la historia de Berlín les voy a explicar un poco sobre este lugar:

Tempelhof era el aeropuerto del centro de Berlín empezado a construir en los años 20 pero terminado por los Nazis, la verdad es que el aeropuerto era adelantado a su época con su gigante hall.

La expansión del aeropuerto se vio truncada por la segunda guerra mundial y tras finalizar la guerra se produjo el famoso puente aéreo de Berlín.

Como muchos sabréis Berlín quedo separada en cuatro partes tras el final de la guerra de esas cuatro tres eran aliadas (Francia, Estados Unidos y Reino Unido) y la URSS.

Por aquel entonces se forma la RDA (Republica “democrática” alemana) que era un estado satélite de la URSS.

El bloque comunista decidió bloquear Berlín por tierra para que los aliados se quedaran sin suministros y abandonasen Berlín occidental, pero las tropas aliadas decidieron crear un puente aéreo para suministrar comida y combustible a la ciudad.

Por ello durante once meses cada noventa segundos un avión aterrizaba con combustible, comida y todo lo necesario para la subsistencia de la ciudad.

Pero volviendo al presente el aeropuerto fue cerrado hace un año ya que sólo era usado para vuelos regionales y pensando en la unificación de los tres aeropuertos berlineses (Tegel, Schonefeld y Tempelhof) en el Berlin-Branderburg airport (donde se encuentra actualmente Schonefeld).

Tempelhof Squat

Tempelhof es un trozo de tarta muy grande en el pastel inmobiliario de la capital teutona que puede tener muchos usos, desde un campo de golf en el centro de Berlín hasta viviendas sociales, pero los grupos antisistema no confían en la buena fe del ayuntamiento y el gobierno federal.

Era mi primera vez en un evento de este tipo y no sabía que esperar.

Cuando llegamos al aeropuerto lo primero que me encuentro es a un montón de punkis haciendo botellón a unas decenas de metros de la puerta de la terminal, gente de todas las edades que había ido a pasar el sábado.

Tempelhof Squat

La verdad que me esperaba más, una batalla campal a media tarde, pero no fue el caso. Nos vino un tío brasileño alemán con pintas de Risto Mejide a hablar con nosotros haciendo preguntas de que hacíamos por aquí, que eramos Españoles, que aquí no pintabamos nada.

La verdad que el hombre tenía una pinta de secreta que no se la podía quitar pero le seguimos el rollo.

Tempelhof Squat

De repente llega un taxi y la gente que estaba esperando para la manifestación les bloquea el paso hasta la llegada de los policias alemanes.

Oigo una discusión subida de tono, resulta que un punki se está metiendo con un policia en el cordón me acerco a primera fila para sacar una foto en caso que pasará algo.

Tempelhof Squat

Escucho a un chico de mi edad hablando en inglés pero con un acento catalán cerrado, le pregunto si es Español y me dice que es de Barcelona.

Hablo durante menos de un minuto con él cuando una voz desde donde estaba la prensa nos pregunta si somos de España. El redactor llevaba una camisa roja y cuando le respondía me di cuenta que me sonaba la cara pero no me di cuenta de que, hasta que me di cuenta que eran de callejeros.

En ese momento le comentó al catalán que estás cosas en España no pasan, que ya habríamos tirado el aeropuerto a cachos (o algo por el estilo) y el reportero me volvió hablar y yo le solté eso aunque con mi acento canario a lo mejor me subtitulan como a los andaluces.

Tempelhof Squat

El que supongo que es el lider empieza a dar un discurso en perfecto alemán y la gente se empieza a mover, tampoco con mucha fuerza pero se empiezan a mover en tropel hasta que llegan los anti disturbios teutones.

Tempelhof Squat

Empiezan a llover hostias como panes patrocinadas por la policia alemana, no importa raza ni color, pegaban a todos por igual.

IMG_1544

Pillan a uno que para ellos se ha pasado de raya y no tienen problema en aplastarle la cabeza.

Tempelhof für alle

Pero no es a él solo.

Tempelhof für alle

Pero esto es Berlín, mientras la policia antidisturbios está dando estopa a unos pocos metros te pueden comer un rico helado de vainilla.

Todo seguía parado, el camión de agua estaba parado enfrente de una multitud asentada.

Tempelhof Squat

Me coloco con los periodistas y les pregunto porque llevan casco, uno me comenta que es por las piedras que te pueden lanzar y otro fotógrafo me comenta que por la policia, cualquiera diría que estamos en Berlín en vez de en Beirut.

Tempelhof Squat

El ambiente en la terminal era cuanto menos surrealista, estas escenas nunca se darían en España.

Tempelhof Squat

La gente empieza a caminar por una avenida y mi amigo Paco y yo nos unimos a la multitud porque en la puerta de la terminal ya estaba todo el pescado vendido.

Tempelhof Squat

Por el camino encuentro otro coche de helados, una batucada y un montón de grupos de amigos bebiendo y fumando, cualquiera diría que estoy en una manifestación

Tempelhof Squat

Pero hay los centenares de policias que están en la avenida nos recuerdan que no estamos en un alegre botellón veraniego.

Sigo camino unas decenas de metros más y se monta algo de jaleo, la verdad es que no sé que pasa pero voy corriendo con mi cámara para verlo.

Tempelhof für alle

Tempelhof Squat

Tempelhof Squat

Sin comerlo ni beberlo estos chicos fueron agarrados por los “amistosos” anti disturbios.

Después de eso pasaron a mayores

Tempelhof Squat

Pero la muchedumbre en vez de redimirse o utilizar la violencia tiraron de bailes y canticos contra los policias.

Tempelhof Squat

Llegamos al barrio turco y allí toca correr para evitar ser embestidos por la policia, corriendo como un loco como si fuera perseguido por los infectados de 28 semanas después o un encierro de toros.

Los vecinos miraban por la ventana como si fueran San Fermines hasta que fuimos bloqueados en una calle.

Yo... me echo una cerveza... y me relajo...

Sinceramente (de momento) ha sido mi mejor experiencia dentro de un viaje, porque ir de turismo para ver museos es una cosa que no está mal pero tener la oportunidad de vivir la ciudad al cien por cien es algo que no se da todos los días.

Si quieren ver todas las fotos de la manifestación hagan click aquí

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Inter Ryanair (IV): 18 de junio, día light en la capital teutona.

Me olvidé de poner el despertador y teniendo en cuenta que llevaba dos noches durmiendo en los suelos de Barajas y Milán hubiera servido más bien de poco haberlo puesto.

Me preparé para salir con mi parsimonia palmera y me fui al metro para ir a dar a Postdamer Platz.

Postdamer Platz después de la segunda guerra mundial sufrió por partida doble ya que fue destruida durante el conflicto y luego con la separación de Berlín quedó casi que en tierra de nadie.

Pero por suerte tras la caída del muro se ha convertido en una zona bastante molona.

Die Bahn Tower (Postdamer platz)

Esta es la torre de los trenes alemanes, no me imagino a Renfe teniendo un rascacielos así en Madrid la verdad.

Después de llegar al Sony Center decidí ir al museo del cine de la filmoteca alemana, que era un poco carillo pero decidí entrar a verlo.

Tiene dos plantas y es bastante curioso (por tonto deje la canon en la taquilla del museo) lástima de no tener fotos, de todos modos me dijeron que el guapo es el museo que se encuentra en las afueras que no fui en junio pero que es un must-see la próxima vez que vaya a Berlín.

Sony Center (II)

El Sony Center es un “regalo” de los japoneses a Alemania, se supone que representa el monte Fuji, pero supongo que será tomando sake en grandes cantidades.

La verdad es que el edificio es grandioso, en él se celebra la Berlinale (el festival internacional de cine de Berlín.

Tras echarle un vistazo a la tienda de Sony decidí caminar un rato para ver la ciudad de otro modo pasando por Postdamer Strasse y aprovechando para almorzar.

Como no me comí un kebab. En el camino al metro conocí a un joyero armenio que me dejó sacarle esta foto y me estuvo contando que había estado en Lanzarote hacía unos años.

Joyero armenio

Tras alegar un poco más y darme unas indicaciones tomé el metro para ir a Alexander Platz a reunirme con mis amigos.

Aproveché para hacer una parada en Zoo y dar un paseo rápido para luego tomar el suburbano hasta Alexander Platz.

Después de una larga espera aparecieron mis amigos que me pensaban que estaban más cerca de la TV TOWER de lo que pensaban.

Torre de la televisión (Alexander Platz) Prohibido prohibir.

Dimos un paseo por la zona de la isla de los museos aprovechando que era la tarde de los museos gratis pero las colas eran inmensas y pasamos de entrar a ninguno.

Berliner dom

Vestigios de otra epoca

Después de unas vueltas por el lugar nos vimos que en la terraza de un edificio había una fiesta y le dije a los chicos “no hay cojones de subir” y claro que fuimos.

Nos encontramos que era la puerta del hotel Roma de 5 estrellas y había un botones con bombín en la puerta pero digo total lo más que nos puedes hacer es decir NEIN!

“Si preguntan les digo que venimos a ver al señor López” entramos por la puerta como Pedro por su casa y no nos dijeron nada.

De inmediato localizamos el ascensor y nos metimos, allí bailamos el baile de victoria ya que el ascensor no necesitaba tarjeta.

Subimos a la cuarta planta y entramos a la terraza del hotel como demuestra la foto.

En la terraza del hotel Roma en Berlin

Intentamos hacernos con una copa de champagne Moet pero fallaba una cosa, no ibamos emperchados, llegamos a ir con traje y hubiera colado.

A los cinco minutos un amable camarero nos pregunto que hacíamos en la terraza, que era una fiesta privada. Salimos por patas esperando que nos rompieran la cara los matones del Hotel pero esto es Alemania, todo es felicidad.

Estuvimos dando unas vueltas más y nos fuimos cada uno por su lado, yo tenía ganas de descansar, mañana tocaba el primer día en serio en Berlín.

Organillo

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Inter Ryanair (I): 15 de junio, el principio del fin

Estaba esperando a abrir el nuevo blog para escribir el diario de mi último viaje.

Estuve dos semanas viajando por Milan, Berlín, Estocolmo, Riga y Londres usando como medio de transporte Ryanair para moverme entre países.

Fui comprando los pasajes entre abril y junio y me gasté unos cincuenta euros comprando unos cuarenta pasajes, y luego 110 euros para volar directamente desde Londres a Tenerife.

El caso es que todo esto empieza un lunes quince de junio después de haber acabado los exámenes.

Después de mandar mis pertenencias por paquete azul de vuelta a casa me dispuse a coger la guagua para ir a Madrid a coger el avión.

La guagua salía a las ocho y media pero casi la pierdo en dos ocasiones: primero por dejarme el billete en la residencia y segundo por que una cajera del Día no tenía cambio de diez euros cuando fui a comprar la comida para el viaje.

Después de unas carreras con mis dos compañeros de aventuras (durante los primeros días) llegamos a la maldita guagua.

Por ahorrar un poco pillamos la guagua barata que tardo tres horas largas en llegar a Madrid cuando el tren tardaba dos horas y cuarenta (con los retrasos incluidos).

Castilla

Atrás de ese trayecto de guagua quedaba Salamanca, Castilla y León y la península.

Tenía un montón de sentimientos cruzados con el hecho de dejar Salamanca y todo lo que ello conllevaba. Esperaba que esas dos semanas de viaje que tanto ansiaba me ayudasen a despejarme la mente y pensar en claro.

Tras llegar la guagua a Méndez Alvaro fuimos en metro hasta Barajas donde pasamos la noche. Esa noche fue la primera noche que pasé en un aeropuerto en mi vida (después durante el viaje pasé tres noches más) y la verdad que el panorama era cuanto menos curioso.

Un montón de gente tiradas por todos lados agarradas a todas sus pertenencias y pasando la noche para tomar un vuelo a primera hora.
Por desgracia no había nada abierto pero por suerte había una guagua que nos llevaba a la T4 para ir a comer al McDonalds.

Después de ir y volver al McDonalds y descansar un poco nos tocó pasar el primer control de seguridad del viaje.

Yo andaba un poco preocupado por las medidas de la maleta pero me había olvidado que en Barajas no se ponen tontos con esas cosas (por lo menos conmigo).

Me pitó el control pero sólo fue porque llevaba un blister de mi medicación en mi bolsillo.

Lo peor fue el rumano que iba detrás mío cuando le dice el de seguridad “Señor, la navaja no la puede pasar por el control”

¡HERMANO! que haces con una navaja en el control de seguridad, después dicen que la comunidad rumana está maltratada por los medios. Por el otro lado decir que a un pobre mujer rumana le hicieron tirar un bote de reflex y dos cremas más por lo de las medidas que a lo mejor a mi me las hubieran dejado pasar pero el tema de los controles de seguridad merece un post aparte.

Tras pasar el control estuve esperando que  el RELAY para comprar El Jueves (a ver si me hacía una foto molona) pero no pude pillarlo.
Por suerte mi vuelo Madrid – Milan (Bergamo) no iba muy lleno y pude viajar con lo que yo llamo la primera clase de Ryanair:

El vuelo a Milan fue bastante movidito pero al menos los colores del cielo eran bonitos con eso de volar a la hora del amanecer:

En cuanto tenga tiempo seguiré con el diario del Inter Ryanair, lo prometo.

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