
Que sería de España sin las huelgas de controladores en tiempos de vacaciones, sería como ir a Andorra en diciembre y no haber nieve.
Pero lo de hoy ha sido la gota que ha colmado el vaso, se pueden hacer las cosas de muchas formas pero los controladores han decidido optar por el ordago o como diríamos en Canarias “tirarse el pedo más grande que el culo”.
Supongo que ganar unos sueldos de entre trescientos mil euros a casi un millón que ganan algunos es una minucia si te quieres comprar un loft de dos pisos en el Empire State Building pero para una persona normal puede suponer todo el dinero que va a ganar en su vida.
Yo no digo que la labor de los controladores no sea importante ni deba ser menospreciada porque es un trabajo súper importante, porque el despiste de unos minutos de uno de ellos puede suponer la muerte de centenares pero la verdad es que un controlador alemán gana la tercera parte y uno inglés la cuarta parte.
Y hay que recordar que en un trabajo “normal” como puede ser un enfermero o un informático ganan casi el doble o el triple que en España.
Jugar con el tráfico aéreo es jugar con la reputación de la industria turística y todo lo que va a su alrededor que da de comer a mucha gente en este país.
Y si ya hablamos de Canarias esta jugada nos deja con las piernas y los brazos amputados, que no atados, ya que los turistas que vienen venir a pasar un poco de calor y disfrutar de lo bonita que son estas islas (en invierno y en verano) esos señores pueden decidir entre ir a Gran Canaria o ir a Turquía porque saben que en Turquía aparte de por una revuelta Yihaidista no van a tener problema.
Lo de militarizar es una solución nada novedosa, ya lo hizo Reagan en los EEUU hace tiempo pero seguro que si el gobierno y los controladores hubieran tenido dos dedos de frente se podrían llevar a cabo, pero no SPAIN IS DIFFERENT.
Mis más sentidas condolencias a las personas que no pudieron viajar hoy, que se quedaron atascados en una escala, que no tuvieron vacaciones o que todavía no han podido volver a casa a darle un beso de buenas noches a sus hijos por la gracia de un grupo de (sazone a su gusto) que han decidido hacer caer la imagen de este país por peseteros.





